La mirada de Tola Navarro es fundamentalmente interpretativa, plasmando una perspectiva del arte con un trazo de mano alzada y  colores. Licenciado en Arquitectura en la Universidad del Desarrollo, con Minor en Historia del Arte, Tola se ha desarrollado en las áreas de diseño gráfico y digital, arte, fotografía, emprendimiento y arquitectura. Director Creativo en una prestigiosa empresa de comunicaciones, fundó la Feria de Integración Regional de Valparaiso. Desde sus años escolares ha pintado, incluso vendiendo y exponiendo obras en años universitarios. Expuso durante 3 años en la galería “Nuevas Tendencias” en Avenida La Dehesa y ha participado con mención, en diversos concursos incluyendo en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC). Tola continúa experimentando con una visión creativa de diversas disciplinas, nunca rigiéndose por  un estilo predeterminado pero sí con una “mano” y un trazo muy particular.

La obra de Tola Navarro no es posible clasificarla o encasillarla dentro de algún tipo de movimiento o corriente artística, puesto que su trabajo se caracteriza por la experimentación y exploración de elementos, técnicas, jugando así con el mismo proceso de elaboración de su trabajo. En su obra él experimenta yendo más allá del valor técnico, busca trascender del uso primario del material, experimentando con su forma y su función, y de esa manera concebir su resultado final. Esto puede verse reflejado en sus “Animales Geométricos”, donde les da vida y movimiento a los animales gracias una variedad de técnicas y elementos.  Para ello también es muy importante el proceso, pues es a través de éste que la obra va tomando significado, es mediante la búsqueda y la experimentación con diversos materiales y formas, que va generando el “sujeto” de sus trabajos.

Es de esta forma que surge una alegoría con la tierra, o más bien, como comenta el autor, el terreno: éste se transforma, no es estático. La tierra y los terrenos se transforman, sea de manera natural o por la mano del hombre; muta, trasciende, comunica, y de esa misma forma que Navarro va concibiendo su obra: vive y se transforma, siempre está en movimiento, reacciona a la luz, a los ángulos desde donde se los mire, no se puede determinar. Esto puede observarse desde la preconcepción de la idea, el proceso de búsqueda y la experimentación con la técnica, hasta llegar al resultado final: trabajos dinámicos, en los que se puede ver la gran dedicación y pasión por mostrarle al espectador una manera renovada de concebir el arte.